Jezabel – Irène Némirovsky

 

jezabel

Jezabel | Irène Némirovsky | Edit. Salamandra. Narrativa | Número de páginas: 192

Sinopsis 

Gladys Eysenach es acusada del asesinato de su presunto amante, un joven estudiante de apenas veinte años, y el caso levanta una enorme expectación en París. Madura y excepcionalmente bella para su edad, Gladys pertenece a esa alta sociedad apátrida que recorre Europa de fiesta en fiesta. Envidiada por las mujeres y deseada por los hombres, su vida se airea impúdicamente frente al juez: su infancia, el exilio, la ausencia del padre, su matrimonio, las difíciles relaciones con su hija, su fama de femme fatale, su fijación con la belleza y la juventud… El público, impaciente por conocer cada sórdido detalle, no comprende que la rica y envidiada Gladys, comprometida con un apuesto conde italiano, haya perdido la cabeza por un joven anodino, casi un niño. ¿Quién era la víctima: un amante despechado, un delincuente de poca monta o quizá el testigo incómodo de un secreto inconfesable? ¿Y por qué la acusada insiste en mostrarse culpable y exigir para sí misma un ejemplar castigo?

“—Siento celos de mi juventud…—murmuró.” (p.84)

La autora

irene_nemirovsky_25yo

La escritora ucraniana Irène Némirovsky escribió Jezabel en 1936. Irène Némirovsky nació en Kiev en 1903 en el seno de una familia acaudalada que huyó de la revolución bolchevique para establecerse en París en 1919. Hija única, Irène recibió una educación exquisita, aunque padeció una infancia infeliz y solitaria. Su salto a la fama se produce en 1929 con su segunda novela, David Golder. Fue el comienzo de una brillante trayectoria que consagraría a Némirovsky como una de las escritoras de mayor prestigio de Francia. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial marcaría trágicamente su destino. Denegada en varias ocasiones por el régimen de Vichy su solicitud de nacionalidad francesa, Némirovsky fue deportada y asesinada en Auschwitz en 1942, igual que su marido, Michel Epstein.

Sus dos hijas, también fueron perseguidas por los gendarmes. Tras una huida no exenta de peligros, Denise y Elisabeth, lograron sobrevivir cargando siempre con un maletín repleto de los manuscritos de su madre, entre ellos, la novela inédita que cuando muchos años más tarde fue publicada en Francia consagró a Némirovsky como una de las grandes novelistas en francés del siglo XX: Suite francesa.

Mis impresiones

 Vanidad. Cuán poderosa y destructiva es.

En una época como la que vivimos, en la que nuestra autoestima fluctúa a base de “likes” conseguidos en instagram, facebook o twitter y que ya no se lleva el “tanto tienes, tanto vales”, sino el “tanto actualizas tus redes sociales, tanto feliz eres”; resulta muy interesante leer algo como Jezabel, pues es toda una crítica a la vanidad y a la exaltación de la juventud; muy presente hoy en día. Además de esta crítica a la vanidad, encontramos una crónica del período entre guerras que la autora vivió y los cambios que se sucedieron en la sociedad parisina a la que la autora disecciona pues ha perdido valores y su contenido es vacío.

La protagonista de Jezabel es Gladys Eysenach, una madura y bellísima mujer de la alta sociedad parisina, que se dedica a viajar de fiesta en fiesta. En el momento en el que arranca la novela es acusada de asesinato por matar a su supuesto amante, un joven estudiante de apenas veinte años.

El inicio de la novela es el juicio a Gladys en el que se airean los detalles más personales de su vida: su infancia, su exilio, su matrimonio, la difícil relación con su hija y su obsesión por la belleza y la juventud, entre otras cosas. El desfile de testigos (unos defendiéndola y otros acusándola) nos deja entrever a una Gladys deseada por la mayoría de los hombres y envidiada por el resto de mujeres. Se trata de un primer capítulo lleno de sutilezas en las que la habilidad de la autora por describir poco y contar mucho se hace más que evidente.

Pero lo que no termina de encajar es la víctima y su relación con Gladys. Y lo más sorprendente, la acusada intenta mostrar con insistencia su culpabilidad y pide un castigo ejemplar para ella. Tras el primer capítulo, la narración continúa con un salto en el tiempo hacia atrás en el que nos brinda los detalles de la vida de Gladys de manera cronológica, desde su adolescencia hasta los días previos al juicio. Es ahí cuando empezamos a conocer a Gladys y a dibujar un perfil de narcisismo y egoísmo llevado al límite.  

 

La protagonista

Página a página, encontramos una brillante construcción del personaje de Gladys y de la banalidad de la sociedad que la rodea:  “Odiaba el sufrimiento. Como los niños, esperaba y exigía felicidad.”  Gladys pertenece a la alta sociedad de principios del s.XX y vive obsesionada con la juventud y por sentirse deseada. En su obsesión, controla y manipula a todos a su alrededor y sufre de celos y envidia para seguir aparentando juventud.  Gracias a que en la narración se pueden leer sus pensamientos obsesivos, logras entender la personalidad de la protagonista. Otra cosa es que simpatices con ella.

Construye relaciones superficiales basadas en el poder de su seducción. Como madre es fría y superficial pues para ella, su hija es el reflejo del paso del tiempo. Por  ejemplo, impide que su hija se case pues cree que la gente pensará que ya es una mujer mayor por casar a su hija. “¿Qué van a pensar los demás, que soy una vieja con una hija casada?” . Es capaz incluso de gastar una fortuna en cambiar sus datos del registro civil para que conste que su edad es 10 años menor.

Alrededor de Gladys circulan otros personajes igual de bien definidos, con la precisión y elegancia de la autora: las doncellas son leales, las compañeras de fiestas de Gladys son hipócritas y envidiosas y los hombres son víctimas de su seducción.

Para Gladys, el fin justifica los medios; y por todos es sabido que el final de quien piensa así no puede ser otro que trágico. “Eso era lo que le gustaba, lo que estimulaba a Gladys: necesitaba constantemente probarse a sí misma su poder sobre los hombres.”  Némirovsky titula esta nouvelle “Jezabel”, tomando el nombre de este personaje bíblico símbolo de perversidad femenina, y que representa el mito de la eterna juventud aplicado a las mujeres.

“Cuánto le gustaba eso…¿Qué había en el mundo mejor que eso, qué placer comparable al de gustar? Ese deseo de gustar, de ser amada, esa dicha banal, común a todas las mujeres, era en ella una pasión similar a la del poder o el dinero en el corazón de un hombre, una sed que los años aumentaban y que nada conseguía saciar del todo nunca” (p.75)

 

La novela se lee de un tirón, te entretiene al mismo tiempo que te obliga a reflexionar sobre un tema tan profundo como la superficialidad que nos rodea. La trama es sencilla y el tema es atemporal. Narrada en tercera persona, contiene diálogos brillantes y demoledores (sobre todo los que se dan entre Gladys y su hija). Cuando terminas, no puedes hacer otra cosa que regresar al primer capítulo del proceso judicial, leerlo de nuevo y encontrar “otro” sentido en cada una de las palabras escritas.

 

Por todo ello, Irène Némirovsky es una autora a la que vale la pena leer y que a cada libro de ella que cae en mis manos, aumenta mi admiración. Me gusta su manera de contar las historias, cómo profundiza en la psicología de los personajes, en sus motivaciones y cómo hace de la narración sencilla, una virtud. Otra musa.

 “—Lo es todo para mí —prosiguió Gladys, sin hacerle caso—. Si me dejara, ya no habría nadie en mi vida; y, para mí, una vida en la que nadie te quiere, en la que nadie te desea, una vida apagada, helada, una vida de vieja, en definitiva, es peor que la muerte.” (p. 188)

Anuncios

11 comentarios sobre “Jezabel – Irène Némirovsky

  1. Me ha encantado tu crítica, y me han entrado ganas de ponerme ahora mismo a leer Jezabel.
    La verdad es que no tengo mucha idea de escritores franceses así que no conocía a la autora, aunque el libro sí que lo tengo pendiente*. Me parece que va a subir puestos en esa lista de libros por leer que tengo, sobre todo porque, como dices, me parece una crítica al “qué dirán” que bien se puede aplicar a nuestros días. Y me pregunto por qué tiene tanto interés la protagonista en ser castigada en un crimen que, me da a mí, no cometió.
    ¡Un abrazo!

    *Tengo muy mala memoria para los nombres de las personas así que me pasa con frecuencia. Más de una vez, al preguntarme si he leído a tal o cual autor, he dicho que no lo conozco de nada y luego me he encontrado sus libros en mi estantería.

    Me gusta

  2. […] La llegada de Hitler al poder en Alemania en 1933 inicia el paso para que el nazismo se extienda en Europa. Mientras, Irène, ajena a la nube fascista que se propaga desde Alemania, siguió derramando su inspiración sobre el papel en francés, lengua en la que se sentía cómoda y publicó novelas como Las nieves de otoño o El caso Courilof. Cansada de los delirios del editor Bernard Grasset, decidió cambiar de editor y firmó contrato con Albin Michel, con quien publicó El vino de la soledad y Jezabel. […]

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s