Agnes Grey – Anne Brontë

 

 

 

 

 

Agnes Grey | Anne Brontë | Penguin Random Classics | 250 páginas

 

-Crees, porque siempre hago lo que me ordenas, que no tengo opinión propia; pero ponme a prueba y verás de lo que soy capaz.

Sinopsis

Cuando su familia queda empobrecida tras una especulación financiera desastrosa, Agnes Grey decide colocarse como institutriz para contribuir a los escasos ingresos familiares y demostrar su independencia. Pero su entusiasmo se apaga rápidamente al tener que luchar contra los difíciles hijos de los Bloomfield y el doloroso desdén con que la trata la familia Murray. Inspirada directamente en las infelices experiencias de la autora, Agnes Grey describe las temibles presiones a que se sometía a las institutrices en el siglo XIX.

Autora – Anne Brontë

Anne Brontë (Thorton, Yorkshire del Oeste; 17 de enero de 1820–Scarborough, 28 de mayo de 1849) fue una novelista y poetisa británica, la más joven de las hermanas Brontë.

Anne Brontë combinó su vocación literaria con su trabajo como institutriz, experiencia de la que nació su obra Agnes Grey. Su juventud, y pronta muerte, a los 29 años, limitó en gran medida su obra. Otra novela destacable es La inquilina de Wildfell Hall.  La mayor parte de su obra se publicó bajo el seudónimo de Acton Bell.

Mis impresiones

Esta es mi primera aproximación a la obra de las hermanas Brontë. Me lancé con Anne con esta edición que recopila las tres obras más significativas de las Brontë en inglés (con el diccionario a mano y voluntad, no hay texto que se resista).

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Empecemos diciendo que Agnes Grey es una novela corta en la que la narrativa de Anne resulta amena, ligera, elegante, con descripciones e introspección en su justa medida y en la que destacan las emociones y la crítica social, sobre todo en la defensa a la autonomía de la mujer. El ritmo es tranquilo, tal cual un paseo por la campiña inglesa y se toma su tiempo para que sucedan los hechos.

Narrado en primera persona por la protagonista y con interpelaciones al lector (lo cual nos convierte en cómplices), Agnes nos describe sus vivencias como institutriz y todo lo que tuvo que soportar: niños malcriados a los que no consigue imponer autoridad alguna; adolescentes engreídas que sólo piensan en sí mismas y padres que la humillan, desautorizan como institutriz y echan sobre ella la culpa de que sus hijos sean indomables.

Narradora y protagonista confluyen en una sola persona: Agnes Grey, un personaje cuya voz nos resulta amigable desde las primeras líneas. Agnes me cayó simpática. Con sus agudas reflexiones; su profundo y secreto enamoramiento de Weston y su optimismo sin límites en que se podía mejorar su situación.

Agnes se nos presenta como una buena hija que, ante los problemas económicos familiares, responde con iniciativa y determinación buscando un trabajo para echar una mano en casa. Una Agnes totalmente empoderada que se resiste a dejarse llevar por la apatía y pesimismo de su padre y por los convencionalismos de la sociedad tan conservadora. Y aunque toda esa energía y fuerza se desvanecen ante los tratos abusivos de esas familias ricas para quienes trabaja; Agnes no se resigna y no abandona sus anhelos de un cambio en su vida que la aleje de ese rol de institutriz. El amor que siente por su familia y el placer de la lectura la mantiene firme en los momentos de duda y desesperación.

“Siempre me abandonaba el sentido común cuando me tomaban por sorpresa.”

“Mis seres queridos tenían un aspecto tan triste y me hablaban con tanta amabilidad que me costaba trabajo evitar derramar unas lágrimas, aún así fingí estar alegre.”

“La adversidad me había hecho madurar y la experiencia me había enseñado”

Esa simpatía hacia la narradora hace que te alegres cuando Agnes tiene algo de vidilla con su romance con el interesante Edward Weston. Un romance cocinado a fuego lento, preparándose durante páginas, paseos, ramos de campánulas, conversaciones entre dos personas que quieren ser cautas en eso de entregar su corazón. Y cuya resolución me parece algo abrupta pero no por ello me gusta menos. ¡Ojalá esta novela hubiera tenido cincuenta páginas más!

“¿Y por qué se interesa por mis capacidades morales e intelectuales?, me pregunté. “¿Qué le importa a él lo que yo opine o sienta?”

Y el corazón me palpitó en respuesta a estas preguntas. 

Otro punto interesante es la directísima crítica al matrimonio por conveniencia encarnada en el personaje de Rosalie, una de las jovencitas a las que cuida Agnes. Rosalie, animada por su madre, anhela casarse con un hombre rico, con propiedades y títulos nobiliarios y no duda en coquetear con todos los hombres de la comarca que puedan ofrecerle eso. En la obra, se critica que los hombres solo sean vistos como proveedores de seguridad material para las jóvenes de la alta sociedad. Me gusta el contraste con la mirada de Agnes quien sueña con un hombre sensato de buen corazón.

El enfoque del amor de Agnes se basa en la historia de sus padres quienes se casaron por amor. Ella tiene el ejemplo en casa de que en una buena posición económica no hay felicidad conyugal asegurada y por eso me gusta cuando intenta varias veces inculcar esas ideas a Rosalie y Mathilda.

También hay una crítica al sistema educativo de la época: los niños que Agnes debe cuidar han recibido tantos mimos de sus padres pero tan poca atención afectiva que han crecido como niños insoportables y caprichosos: Tom maltrata a los animales; la impaciecia y tozudez de MaryAnn; Rosalie disfruta coqueteando con diferentes hombres riéndose de ellos…

Lo que más me llamó la atención es lo actuales que son algunas de las situaciones que describe o sus reflexiones. Lo observamos en esta crítica a la importancia de la imagen en la sociedad.

“Si la mente está bien cultivada y el corazón bien dispuesto, a nadie le importa el exterior. Eso decían los profesores de nuestra infancia y eso decimos a los niños de hoy. Todo muy correcto y juicioso, sin duda, pero ¿la experiencia apoya tales afirmaciones?”

O en esta otra sobre la envidia femenina:

“los perros no son las únicas criaturas que, aunque estén hartas de comer, siguen vigilando lo que ya no pueden devorar y escatiman al hermano famélico el ínfimo bocado”

 

Conclusiones

En resumen, un clásico muy recomendable. Entretiene y enseña. La pluma de Anne es delicada, profunda e inteligente. Anne Brontë me ha resultado una gran observadora de su entorno y su retrato de la sociedad es tan elegante como certero. No será lo último que lea de ella.

 

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3 comentarios sobre “Agnes Grey – Anne Brontë

  1. ¡Si es que las Brontë son muy top! Anne es la que me falta por leer, de Emily leí Cumbres Borrascosas, uno de mis libros favoritos y de Charlotte Jane Eyre (que adoro mucho) …
    Ahora que Alianza está sacando estas maravillosas ediciones, quiero lanzarme con Anne, siempre he oído que era la hermana más reivindicativa de las tres y que las dos obras que publicó son muy potentes.
    Por cierto, muy fan tuya leyendo en inglés a las hermanas, aún no me aventuro yo con los clásicos en su idioma original,(aunque sus ediciones me vuelven loca), pero todo se andará xD
    ¡Un besote!

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    1. Jejeje, gracias Eibi 🙂 La verdad es que el estilo de Anne me pareció muy ingenioso y su inglés lo vi asequible, quiero decir, que tampoco hay que tener un C1.
      Quiero leer a Emily, porque me han hablado muy bien de Cumbres y es un libro que parece haber marcado a mucha gente. Es increíble lo de estas hermanas. ¡Un abrazo! Anímate con Anne.

      Le gusta a 1 persona

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