Primeras líneas de…Olive Kitteridge

Farmacia.

Henry Kitteridge fue durante muchos años farmacéutico del pueblo vecino, y todas las mañanas circulaba por carreteras nevadas, o por carreteras mojadas de lluvia, o por carreteras de verano, cuando las zarzas de frambueso fructificaban en el último tramo del pueblo antes de que él girara para incorporarse a la calle más ancha que conducía a la farmacia. Jubilado ahora, continúa levantándose temprano y recuerda que las mañanas eran sus preferidas, como si el mundo fuera su secreto, los neumáticos que chirriaban débilmente por debajo de él y la luz que surgía por entre la niebla matutina, la breve vista de la bahía a su derecha, luego los pinos, altos y esbeltos, y casi siempre conducía con la ventanilla semiabierta porque adoraba el olor de los pinos y el aire saturado de sal y, en invierno, adoraba el olor del frío. 

 

Olive Kitteridge, Elizabeth Strout

El Aleph editores

 

Anuncios

2 comentarios sobre “Primeras líneas de…Olive Kitteridge

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.