El reloj de sol – Shirley Jackson

9789874178015

 

El reloj de sol (The sundial) |Shirley Jackson |1959 |Ed. Fiordo | 304 pgs

 

“El señor Halloran se empeñó en tener un reloj de sol […] El reloj de sol llegó con la inscripción ¿QUÉ ES ESTE MUNDO? […] Desde cualquiera de las ventanas de ese lado de la casa, que daban al jardín del frente que desembocaba en el lago ornamental, la gente de la casa podía ver el reloj de sol a media distancia. […]”

 

Sinopsis

Han pasado apenas unas horas desde el funeral del único hijo de los Halloran cuando su madre, nueva heredera de la majestuosa casa familiar, anuncia que está lista para apoderarse de todo y desterrar al resto de los ocupantes. Pero antes de que logre imponer su deseo, la tía Fanny recibe un mensaje sobrenatural de su padre, el dueño original de la propiedad: ella y los otros inquilinos sólo podrán sobrevivir a un inminente fin de los tiempos si permanecen confinados en la mansión.

Mientras se preparan para ser los últimos supervivientes de la Tierra, los ocupantes de la casa no pueden evitar sucumbir a las intrigas, la paranoia y la convicción de que la profecía es real y de que ellos son los elegidos para heredar un mundo nuevo: ¿llegarán al día del juicio sin destruirse unos a otros?

Mis impresiones

“Como un intruso intencional en la escena, un objeto imposible de pasar por alto, estaba el reloj de sol, completamente desequilibrado y ostentando la frase ¿QUÉ ES ESTE MUNDO?”

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“¿Qué es este mundo?, ¿qué se desea tener?

Un momento estás con tu amor; al siguiente, solo y sin amigos en la tumba fría”.

 

Como en La Maldición de Hill House y Siempre hemos vivido en un castillo, el hogar familiar vuelve a ejercer de elemento protector y opresor a la vez. También en esta obra es el objeto de deseo.

 “—¿Te casaste conmigo por el dinero de mi padre?

—Bueno, por eso y por la casa.”

No es esta una novela que incluya grandes “terrores” o “sustos”, desde luego que no; pero inquieta, incomoda y te mantiene pegada a la lectura; lo cual es más meritorio. Y además, su tono de comedia está muy bien combinado con el suspense y ambos recorren cada pasillo, cada peldaño, cada baldosa blanca, cada baldosa negra, cada laberinto del jardín de la mansión de los Halloran.

El punto de partida lo marca un hecho sobrenatural: Fanny Halloran experimenta la aparición de un familiar en la que se le advierte de que el fin del mundo está cerca y que solo sobrevivirán los que estén dentro de la casa. Cuando comparte esta información con el resto de familiares las dudas y la paranoia se instalan en la casa. No todos creen que vaya a suceder algo malo y algunos no quieren sobrevivir junto al resto. La posibilidad del fin del mundo sacará a la luz todas las sombras y anhelos de cada uno de ellos. El tiempo, símbolo del cambio y materializado en el reloj de sol, es también protagonista. Cada nuevo día acerca a los protagonistas a la fecha señalada para el fin del mundo, 30 de agosto,  (como ya lo fue el 27 de junio en La Lotería).

Como en todos las novelas de Jackson, la construcción de los personajes es brillante. En este caso, El reloj de sol  mantiene encerrados a siete personajes pero sobre todo se sostiene en dos: Orianna y Fanny. Ambas son cuñadas. La primera, casada con Richard Halloran, es ambiciosa, inteligente, manipuladora, sin escrúpulos y se erige como lideresa de todos ellos; Fanny, hermana de Richard Halloran, opone resistencia a todas las sugerencias/órdenes de Orianna, es muy sentimental, cuestiona su liderazgo y se considera a sí misma legítima heredera de la casa.  Junto a ellas, un abanico de personajes muy interesantes.

 —Haces que todo suene muy tonto. Dime una cosa, Fancy. ¿Qué es lo que va a pasar? ¿Lo sabes?

—Bueno —contestó Fancy despacio—. Todos ustedes quieren que el mundo entero cambie para que ustedes sean distintos. Pero yo no creo que la gente cambie solo porque haya un nuevo mundo. Además, ese mundo no es más real que este.

Jackson teje una narración fluida, con diálogos muy ácidos e ingeniosos. Las descripciones brindan una atmósfera onírica e inquietante. Otro de sus aciertos es la combinación de lo sobrenatural con el miedo racional de que realmente se acabe el mundo (¿qué pasará luego?, ¿cómo se hace acopio de víveres?, ¿entre quiénes se garantizará la reproducción de la especie?, ¿será un mundo habitable? etc.)

Es una obra en la que se juega con el liderazgo, la idea del fin del mundo y el miedo como motores de la conducta humana. En definitiva, una lectura recomendable, entretenida y que deja buen sabor de boca.

Shirley, contigo al fin del mundo.  

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