Mujeres y poder – Mary Beard

IMG_20180816_181542

Women and power. A manifesto| Mary Beard | 2017 | Trad. Silvia Furió | Ed. Crítica

Mead-Mary-Beard-Women-and-PowerMary Beard (1955) es una historiadora inglesa, experta en cultura clásica de reconocido prestigio y una feminista comprometida. Catedrática de Cambridge y profesora de literatura antigua en Royal Academy of Arts, destacan sus trabajos de divulgación histórica.

 

Este ensayo, mezcla de historia y debate crítico, promueve una mirada crítica a los mecanismos que silencian la voz de las mujeres en la estructura de poder de la sociedad occidental.

Se trata de la recopilación de dos conferencias de Beard publicadas en 2014 y 2017. El prefacio, dedicado a su madre, es toda una declaración de principios: Beard quiere que su mensaje, su voz, sea comprensible y llegue a todo el mundo. Por eso, su lenguaje directo y sencillo (como si le hablara a mi madre) logra conectar con el lector y amenizarle la lectura. Resultan todo un acierto los paralelismos entre el mundo clásico de Grecia y Roma y el contemporáneo. En sí, el ensayo es una propuesta de mirar al pasado para tomar impulso, un pasado que es “Distante en el tiempo pero es la raíz de nuestra cultura” (p.30)

La primera parte “La voz pública de las mujeres” describe los sistemas de maltrato político-social de las mujeres en el mundo antiguo y en la segunda parte, “Mujeres en el ejercicio del poder“, nos ofrece una reflexión sobre las posibles soluciones a la cuestión. Así, Clinton, Theresa May y otras tantas mujeres políticas nos parecen modernas Penélopes o Filomelas. Beard habla de los mitos que rodean a Atenea, Medusa o las amazonas. Beard también nos regala el análisis del relato “HERLAND” (Dellas) de Charlotte Perkins Gilman, una distopia sobre una sociedad habitada exclusivamente por mujeres.

Su conclusión: No se trata de que las mujeres adopten patrones masculinos cuando alcanzan un puesto alto en la jerarquía, sino que tal vez sea más necesario y útil redefinir el poder.

El “Calla y aguanta” ha intoxicado a nuestra sociedad. Lo leemos cada día en los periódicos, lo vivimos a nuestro alrededor. Este mensaje dirigido a la mujer lleva insertado en la sociedad miles y miles de años, y las mujeres, encorsetadas en “lo que se espera de nosotras”, hemos callado y aguantado. Beard comparte con el lector el acoso  que ella misma ha sufrido en las redes sociales por parte de gente anónima que la insulta y amenaza de muerte. En Twitter las agresiones verbales contra mujeres son,  estadísticamente, más numerosas que las que se dirigen a los hombres. Eso también es silenciar y un síntoma de que aún queda mucho trabajo por hacer.

Lo interesante de la propuesta de Beard es su enfoque. Nos anima a detectar grietas en todo el sistema de poder y desde allí, convertirlo en nuestras fortalezas. ¿Cuáles son los mecanismos que se utilizan para silenciar a las mujeres en el poder? No se trata de que seamos como Obama, Trump o Luther King. Vestir pantalones en las reuniones de la OTAN no da más poder a Angela Merkel o a Theresa May. Se trata de que seamos nosotras mismas y que hablemos.

Hay que redefinir el poder, no a las mujeres. 

Y sobre todo, separar el poder del prestigio público (p.88). No todas las mujeres quieren liderar y ser celebridades.

Como buen ensayo que es, ha sembrado en mi varias reflexiones. En mi opinión, a veces, sencillamente, quieres decidir sobre tu propia vida sin sentirte menospreciada por no cumplir lo que se supone que se espera de ti en la sociedad. Igual no quieres gobernar tu municipio o tu país. Igual lo que quieres es gobernar tu vida. Así de simple. Elegir lo que te parece lo mejor para ti, dar pasos hacia su libertad y seguir reivindicándote en una sociedad en la que todavía se confina a a las mujeres a la cocina, a la maternidad y a la costura.

Estoy segura de que juntos, mujeres y hombres podemos tejer una sociedad mejor y más igualitaria.

En suma, una lectura totalmente recomendable. Es ágil, didáctica, amena y a pesar de que se lee de una sentada, siembra reflexiones e interrogantes muy interesantes, que en definitiva, eso define a los buenos ensayos: que aporten más preguntas que respuestas.