Al faro – Virginia Woolf

¿Qué sentido tiene la vida? A eso se reducía todo: a una pregunta muy sencilla, que se iba volviendo más acuciante con el paso de los años. La gran revelación no se había producido. Tal vez no llegara a producirse nunca.» (p.198)

To the lighthouse | 1927 | 252 pgs | Traductor Miguel Temprano García

Menuda sorpresa Al faro. No esperaba que fuese a gustarme tanto. Confieso que me resistía a adentrarme en la narrativa de Woolf (solo había leído su ensayo Una habitación propia y su novela Flush); pues mi mente, prejuiciosa, creía que iba a ser una de esas lecturas que una acaba dejando porque no se considera a la altura como lectora. Pero no ha sido así. Creo que he llegado a este libro en el momento adecuado, para poder apreciarlo como se merece.

Al faro es una novela que tiene mucho de Virginia. En su Diario habla acerca de la escritura de esta novela «me veo sacudida como bandera al viento por causa de mi nueva novela Al faro… Por fin, después de la batalla de El cuarto de Jacob y de la agonía de Mrs. Dalloway, escribo ahora con más rapidez y libertad que ninguna otra cosa que haya hecho en mi vida. Creo que esto demuestra que estaba en el camino correcto y que es aquí donde podré cosechar los frutos que alcance mi alma.»

¿De qué habla?

El argumento podría resumirse en que la familia Ramsay pasa el verano en una casa junto al mar, acompañados de algunos amigos. Los hechos narrados en la primera parte de la novela transcurren entre las horas del almuerzo y el final de la cena. Después se produce un salto temporal de diez años en el que algunos personajes regresan al mismo escenario con el peso de la memoria.

«Cuando estaba sola podía ser ella misma. Y últimamente sentía a menudo la necesidad de… pensar, aunque ni siquiera se trataba de eso, lo único que necesitaba era estar sola y en silencio. La existencia y sus ruidosos, expansivos y rutilantes quehaceres se evaporaban y todo se reducía, con una especie de solemnidad, a ser ella misma.» (p.77)

Al faro habla del tiempo, de la memoria, de la familia. Habla del período entre las dos guerras mundiales, del proceso creativo (la pintura y la poesía), y el papel de la mujer en una sociedad que le marca lo que se espera de ella.

Dividida en tres partes: La ventana, El tiempo pasa y El Faro, su ambientación trascurre en dos días separados por diez años. El estilo de Virginia es meticuloso, profuso en metáforas y sintaxis complejas; además de la profunda exploración psicológica de los personajes y la capacidad de construir todo un mundo de un acontecimiento insignificante. Con poco diálogo, el texto requiere de tu tiempo y tu atención, de que tu lectura sea activa y consciente pues teje unas frases tan alargadas y complejas que muchas veces hay que deshilar lo leído para retomar el hilo. Eso sí, si logras avanzar en la lectura, si persistes, disfrutarás de la manera en la que Woolf hila metáforas, pensamientos de los personajes o escenas, contruyendo un precioso poema.

La prosa se disfruta tanto por la belleza de las metáforas como por lo trabajada que está la psicología de los personajes (como ya he dicho antes): sus ambiciones, sus miedos, sus necesidades, sus luces y sombras. El eje sobre el que se desarrolla el libro es la familia Ramsay (los esposos y su ocho hijos) y algunos invitados (Charley Tansley, Mr. Carmichael, William Bankes, Lily Briscoe, Paul Rayley, Minta Doyle). La atención reposa sobre los esposos Ramsay y la pintora Lily Briscoe. Eso sí, quien brilla con fuerza es Mrs. Ramsay.

En la novela se ven algunas de las técnicas de la novela moderna: la técnica de los diferentes puntos de vista (diferentes miradas se posan sobre el mismo objeto) y monólogos interiores de los personajes.

Podría profundizar en Al faro, decirte que el personaje del patriarca de los Ramsay está inspirado en el padre de Virginia Woolf, que hay mucho de biográfico en su obra (como no podía ser de otra manera), que Virginia lo escribió tras el fallecimiento de su madre y que fue catártico para ella. También podría hablarte de a qué o a quién creo que simboliza el faro.

Pero no. No voy a explicarte más pues hay historias que es mejor que sean descubiertas por cada uno y a su debido tiempo. Tan solo voy a sugerirte lo suficiente para que, cuando así lo decidas, te animes a leer Al faro. Sin prisas, a tu ritmo, paseándote por la isla de Skye, dejándote mecer por el rumor de las olas mientras escuchas el ir y venir de los veraneantes de la casa.

«Lily Briscoe la observó adentrarse en esa extraña tierra de nadie donde no podemos seguir a los demás y adonde, no obstante, nos produce tales escalofríos ver partir a alguien, que siempre tratamos de seguirlos con la mirada, como cuando contemplamos un barco en la lejanía hasta que sus velas han desaparecido en el horizonte» (p.103)