La hija del caníbal – Rosa Montero

Una novela en la que la protagonista, una anti-heroína de pies a cabeza, se reinicia. Un cuento disfrazado de novela en el que la protagonista, una anti-heroína de los pies a la cabeza, en su camino hacia el que ella considera su objetivo inicial (esclarecer la desaparición de su marido) encuentra aliados y también obstáculos, como en los buenos cuentos. Y todo, ¿para qué? Para que descubra que la verdadera búsqueda era más personal, más interior.

Aunque supongo que eso es lo que hacemos todos, reordenar y reinventar constantemente nuestro pasado, la narración de nuestra biografía.

«La memoria lo es todo para mí», dice el narrador de La oscura historia de la prima Montse de Juan Marsé. Para Lucía Romero, protagonista y narradora a tiempo parcial de La hija del caníbal, también.

Tras una trama detectivesca y rocambolesca, subyace una novela de re-iniciación, así denomino a las novelas que evocan, tratan, abordan el paso de la juventud a la madurez. Porque La Hija del Caníbal habla de eso, de cuando superados los cuarenta somos conscientes de lo que hemos dejado atrás, del camino andado, (superado y sobrevivido), lo que nos convierte en quienes somos. Todo esto también sucede a los treinta y pocos, pero siento que a los cuarenta es cuando el despertar cobra más peso.

A lo largo de poco más de 300 páginas, Montero nos sirve en bandeja un relato de una mujer que a las puertas de la última noche del Año, sufre el derrumbe de su vida tal y como la conocía. Interesante, ¿verdad?

La sinopsis, dice así:

Lucía y Ramón llevan juntos diez años, unidos más por la costumbre que por el amor. Deciden pasar el fin de año en Viena, pero en el aeropuerto, minutos antes de que salga el vuelo, Ramón desaparece. Tras denunciar el caso a la policía, Lucía emprende la búsqueda por su cuenta, acompañada de dos personajes singulares: Adrián, un turbador muchacho de 21 años y Fortuna, un viejo anarquista de ochenta, antiguo torero y pistolero con Durruti. Esta es la historia de un misterio que pugna por desvelarse: el de la desaparición de Ramón, pero también el del sentido de la existencia. (*Tomada de la web de la autora).

La Hija del Caníbal es más que una historia sobre una desaparición. Pero ésta, es el motor de la historia y el que reactiva la vida de Lucía, una vida de la que no era consciente que llevaba demasiado tiempo en stand by. En la búsqueda de Ramón, Lucía encuentra a dos aliados: Adrián y Félix, Fortuna. Y, como en todo cuento, los aliados se unirán a Lucía en las aventuras que les llevarán a conocer ámbitos políticos, policiales y sociales que nunca hubieran imaginado. Lamento no ser más explícita, creo que cuanto menos se sepa de las historias, mejor y que mi “deber” para con el libro (y el blog) es invitarte, persuadirte a que lo descubras tú. No a destripártelo.

La identidad no es más que el relato que nos hacemos de nosotros mismos.

En cuanto a su estructura, destacaré la división de capítulos cortos en pequeños relatos engarzados que agilizan la lectura y en los que suele predominar la voz narradora-protagonista de Lucía Romero, compartida con las narraciones vitales anecdóticas de Félix. Montero narra con acierto al equilibrar la narración de “acción/policíaca” y reflexiones sobre la existencia, la vida, el amor, la muerte que regalan ambos personajes y que, sin duda, invitan al lector a saborearlas.

A medida que envejecemos nos vamos llenando de lugares comunes y de objetos, para cubrir los vacíos que se nos abren por dentro.

Es cierto que a ratos la trama de la búsqueda de Ramón puede pasar de intrigante a rocambolesca y de ahí a inverosímil, pero no más que una serie de las que se emiten en cualquier plataforma de pago en TV y que tanto nos enganchan. Y a las que no exigimos tanto.

Al final, nos da igual cómo busca a Ramón, sino lo que va sucediendo y descubriendo a Lucía durante esa búsqueda. Porque hay un momento en el que la búsqueda de Lucía deja de ser “hacia Ramón” y empieza a ser “hacia ella misma”. Ah, pero eso ya os lo dejo a vosotros si os animáis a leerlo.

Cada reflexión de Lucía Romero es un tesoro en esta novela. He subrayado párrafos y doblado esquinas de las hojas como en pocos libros.

Es mi primera lectura de narrativa de Rosa Montero, de quien hasta ahora leía tan solo sus artículos periodísticos en El País. Es una de esas autoras que “siempre han estado ahí” y que “ya leeré algún día”. Pues bien, ha llegado ese día. Mi sensación es buena y sí, me gustaría repetir con la autora. Y por suerte, tiene tras de sí una larga trayectoria como escritora.

¿Qué decir de ella hacia el final de esta entrada? Que una autora española bastante conocida. Periodista, escritora y ganadora (y merecedora) de muchos premios literarios, periodísticos y culturales. Es un gozo leerla y también escucharla. Por eso, te invito a que busques entrevistas de ella.

Visita la web de la autora Rosa Montero Oficial

El libro ganó el I Premio Primavera de novela en 1997 y ha envejecido bien. Porque amar, equivocarse, descubrirse, reiniciarse nunca pasan de moda.

Hay quien cree que la música es el arte más básico, y que desde el principio de los tiempos y la primera cueva que habitó el ser humano hubo una criatura que batió las palmas o golpeó dos piedras para crear ritmo. Pero yo estoy convencida de que el arte primordial es el narrativo, porque, para poder ser, los humanos nos tenemos previamente que contar.