Primeras líneas de…Nada se opone a la noche

“Mi madre estaba azul, de un azul pálido mezclado con ceniza, las manos extrañamente más oscuras que el rostro, cuando la encontré en su casa esa mañana de enero. Las manos como manchadas de tinta en los nudillos de las falanges. Mi madre llevaba varios días muerta. Ignoro cuántos segundos, quizá minutos, necesité para comprenderlo,… Leer más Primeras líneas de…Nada se opone a la noche